Cómics “dedicables”

Hace poco volví al Festival de la bande dessinée d’Angouleme, un evento que como autor y editor siempre te llena de ideas, energía y expande tu cerebro en diferentes direcciones.

A causa de ello, visualicé un nuevo rumbo que podrían empezar a explorar algunos de nuestros salones para seguir consolidando y ampliando nuestro mercado, además de empezar a creernos nuestro papel como industria y contribuir a que ésta siga acumulando opciones de crecimiento. Podéis leerlo aquí 🙂

Pero aun hay otro aspecto -y con esto acabo mis reflexiones (de este año) sobre el evento- que me llamó la atención en el Festival de Angouleme…

El Salón de las firmas: Dedicación en dedicar

Incluso en la mayoría de nuestros eventos hay sesiones de firmas a pesar del tamaño aun en expansión de nuestro mercado. Al menos, en los eventos de cómic/manga que pretenden estar más enfocados hasta cierto punto en el tema editorial más que en alcanzar cierta cota de stands y visitantes. Sin olvidar los eventos literarios, por supuesto. Pero como sabéis me centro en el sector específico de las viñetas.

Pero lo de Angouleme va un paso más allá: Prácticamente todo el evento parece enfocado a la obtención de dedicatorias. De material comprado en el propio evento, por supuesto. Porque traer a autores para que dediquen ejemplares nunca es gratis para quien organiza las firmas.

Casi todos los stands tenían una zona para firmas de autores. Y en realidad digo “casi” para cubrirme, porque en el momento de escribir estas líneas no recuerdo que hubiera ningún stand editorial que careciera de ella. En algunos stands de editoriales independientes, si hacía falta, hasta se reconfiguraba el stand entero a horas concretas del día para crear dicha zona.

Esto viene de lejos y es resultado de ser un evento que pertenece a un mercado del cómic enorme con una industria casi igual de enorme (y como comentó Sergio Bleda en twitter muy acertadamente, de que en los 80 el expresidente Miterrand promovió e impulsó la lectura en colegios).

En nuestro país ya sabemos que por mucho que una editorial, librería o autor/a monte una sesión de firmas, no implica que vaya a ir nadie. Incluso en Angouleme, aunque muchísimas colas eran enormes y la mayoría de autores gozaba de al menos un mínimo de actividad, en algunos stands de editoriales independientes podían verse autores en stand by, esperando pacientemente la ocasión para promocionar su obra o a que viniera alguien a por una firma. Porque lógicamente y por mucha industria que haya en tu mercado, cualquier fama empieza por trabajo y promoción.

Y un enfoque como el de Angouleme parece enfocado en fomentar dicha promoción, porque la impulsión de obtención de firmas no termina en las zonas dedicadas a las mismas.

“En dédicace”

Escaparate de una tienda del ropa. Desde la calle se puede ver al autor Christian Peultier y el espacio para vender y firmar ejemplares de sus obras editadas por éditions La fille de la lune.

Además de la enorme lista de autores firmando; además de la zona específica de firmas en cada stand; además de al menos un stand general de firmas del salón; y además las mesas de venta de cómics con presencia de sus autores montadas por todo el pueblo (incluso en comercios sin relación con los cómics)… Además de todo esto, hay un último elemento que completa la focalización de la obtención de firmas: Los cartelitos de “En dédicace”, cuya traducción literal sería “en dedicación/Dedicando”.

Por “en dedicación” se entiende que el cómic que tiene colocado el cartel pertenece a un autor o autora que tiene sesiones de firmas programadas en el local/stand o en el evento. Quizá la traducción podría adaptarse. Para mi, “en dedicación” me transmite la sensación de que la sesión de firmas se está llevando a cabo en ese mismo instante. Por eso, y a falta de un término mejor, voy referirme a estos cómics con potencial para ser dedicados como cómics “dedicables”.

Para entender de qué estamos hablando exactamente, no me refiero a los carteles habituales anunciando sesiones de firmas y los horarios de las mismas. Sino de carteles individuales para cada cómic, destacando ese cómic como dedicable entre el resto, como en las siguientes fotos:

A lo tienda online

Es cierto que todo es consecuencia de un mercado/industria que ha sido cuidado desde hace mucho tiempo y que ya está en funcionamiento. Pero no deja de ser curioso el “efecto llamada” que provoca el ambiente. La gente esperando firmas, zonas de firmas preparadas por todas partes y con los carteles “En dédicace” en los cómics dedicables también por todas partes… Acaba contagiando.  Al fin y al cabo, los ambientes nos contagian y nos influyen. No es lo mismo ponerse a bailar en una sala prácticamente vacía con música tranquila que hacerlo en una llena de gente animada; de la misma manera que no es lo mismo levantar un aplauso que unirse a él.

No pude evitar extrapolar y comparar el enfoque del evento focalizado en la obtención de cómics dedicables con las normas básicas de potenciación del comercio online.

Me explico. El comercio online se puede resumir en una sola norma básica: Que absolutamente todo el mapeado de tu página web esté enfocado a que el usuario haga click en “comprar”. Eliminando toda la paja, secciones e información adicional que sea necesario para ello y que, en las secciones que queden, la tentación de sumar algo a tu carrito esté por todas partes de forma sutil pero evidente. Igual que las pilas, tazitas y otros mini artículos colocados en la cola de los supermercados y otros comercios para que no te lo pienses mucho mientras haces cola.

El cartel de “En dédicace/Dedicable” (y sus ligeras variaciones, como se puede ver en las diferentes fotos) va más allá de los carteles que solemos ver en nuestros eventos anunciando tal o cual firma de autor. Se trata de dos palabras que vas a encontrar vayas donde vayas, ya sea como frase en si misma o como parte de una. Hecho deliberadamente o no y sea causa o consecuencia, la expresión “En dédicace” colocada prácticamente sin excepción en todos los cómics dedicables es más que información. Es un concepto.

Sección de firmas de la librería Cosmopolite. Integrada en la librería (y con autoeditores incluidos, por cierto)

En conclusión

Un concepto que me gustó mucho, que va en la línea de dar valor a las obras, sus autores, al propio evento por tenerlos allí y a la misma industria. Un concepto que da una información primaria en décimas de segundo a quien ya sabe de qué va y con potencial para despertar curiosidad y contagiar a quien lo vea por primera vez. Y de aplicación muy sencilla tanto en eventos como en librerías. Tan sencilla que es difícil no pensar en que deberíamos aplicarnos el cuento.

¿A ti también te llaman los cómics dedicables?

Alain Peral, actual autor de Los Pitufos, firmando ejemplares en… Una juguetería 🙂

Monsieur Peultier firmando en la tienda de ropa. Pudimos verlo ahí sentado desde la mañana hasta la finalización de la jornada ya entrada la noche.

Firmas callejeras

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