“¿Como entro en el negocio?” Charlas con aspirantes

Una de las facetas más importantes de mi doble vida de autor-editor es ir de salón en salón para dar a conocer la editorial, sus obras y las mías propias. Es una tarea vital que, junto a mantener activo el catálogo, se convierte en una de las herramientas más importantes en el medio plazo a la hora de expandirse y crecer.

Desconocimiento del medio

La semana pasada emprendí uno de mis viajes por carretera cargado de libros y esperanzas para acudir a la Video Game Comic de Alicante. Fue un buen evento. Pese a ser sólo la cuarta vez que se celebraba y aun con el margen que tiene para crecer, se puede decir que estaba bien organizado y que no goza de una mala salud. Si la apuesta de stands sigue creciendo, y con ello la asistencia, puede acabar convirtiéndose en una cita realmente importante. Es un buen momento para reengancharse a sus futuras ediciones y acudir a aumentar su oferta.

Pero estaba hablando del acercamiento a los lectores…

En cada evento, además de promocionar, vender e incluso firmar mis publicaciones, siempre acaba surgiendo alguna charla que otra con aficionados y con aspirantes a profesionales con mayor o menor conocimiento del sector. A menudo, conocimiento minúsculo, lo cuál no es malo. Saberse ignorante e informarse es la prueba de que se es inteligente. Cuando me encuentro con terrenos inexplorados en mi profesión, preguntar a gente con más experiencia que yo es siempre mi primera herramienta.

En la VGC tuve algunas conversaciones de diversa índole con varios aspirantes a profesionales.

“¿Dónde puedo enseñar lo que hago?”

Todas empezaron de formas parecidas. O, al menos, con un interés en común: El de dar a conocer el propio trabajo entre profesionales. El miedo a enseñar su trabajo y a recibir consejos de “editoriales de verdad” es algo que suele intimidar, y acercarse a hacerlo a un pequeño stand da menos miedo (sólo un poco). Me lo tomo como un cumplido.

En honor a la verdad, en un stand no es el mejor momento para enseñar tu trabajo. Los que estamos ahí solemos estar pendientes de vender para recuperar la inversión y sacar algo para seguir invirtiendo, y si uno no está disponible para informar a un posible lector, se puede perder la oportunidad de que descubra nuestras obras.

Aunque incluso en un stand, siempre hay momentos mejores que otros para abordar a profesionales e informarse educadamente. Personalmente, intento sacar tiempo para atender estas conversaciones esporádicas y solventar dudas, porque todos necesitamos que nos asesoren en un momento u otro.

Conversaciones y recomendaciones

Una de las conversaciones fue con un chaval de unos 10 años, con mucho que mejorar y aun más ganas de dibujar. Me enseñó una serie de dibujos basados en los de autores que le gustaban. Me comentó que a él y a un amigo suyo les gusta crear historias juntos. Le recomendé que, ante todo, disfrutara de lo que hacía, y que crear historias basadas en otras está bien, pero que tuvieran en cuenta sus propias experiencias y lo que sentían con ellas para introducirlo en sus personajes para enriquecerlas. “¡Si! ¡Eso es lo que hacemos!” contestó con ilusión como si le hubieran confirmado que el tesoro que busca está exactamente dónde dice su mapa. Nos despedimos con un sincero y firme choque de puños entre autores.

Las otras dos conversaciones fueron con aspirantes… A novelistas. A ambos les comenté lo mismo: Que lo mejor es intentar probar suerte en editoriales que publiquen un material parecido al producto que propones. Mi editorial sólo publica (por ahora) cómic y manga, por lo que presentarme un proyecto de novela ahora mismo no tiene mucho sentido.

De todas formas, como decía más arriba, es lógico: Se tiene un interés en el mundillo y también un desconocimiento, por lo que hay que preguntar. La timidez es el enemigo.

“¿Puede hacer una prueba?” Tener algo que ofrecer

Una de las preguntas típicas en estos casos es la de preguntar por “una prueba para entrar”. Una aguerrida y en parte dulce madre que buscaba suplir la timidez de uno de los aspirantes a novelista, preguntó por la prueba de marras. “¿Hay alguna dirección donde el pueda enviar algo para hacer una prueba?”. Me pareció adorable, porque me recordó a mi propia madre cuando, siendo yo pequeño y sin tener ni yo -ni mi familia. Soy el primero con el gen- ni idea de como funcionaba este mundillo, preguntábamos cosas similares en los stands de las editoriales (o de las tiendas, qué mas daba) en los salones.

Cuando no conocemos el mercado, tendemos a idealizarlo y pensar que es como el de los países que tienen un mercado con una industria potente. Como si las editoriales de aquí tuvieran decenas de colecciones en marcha cual Marvel y se buscaran autores para desarrollarlas. Cuando, en realidad, lo que se buscan aquí son sobretodo proyectos de productos concretos para desarrollar.

Y éste es el consejo que siempre doy a aquellos que enseñan muestras de trabajo sin un proyecto detrás. Las muestras de trabajo están bien, pero salvo que se pidan expresamente, son inútiles sin no pertenecen a un proyecto concreto. Siempre hay algún proyecto suelto fomentado por la propia editorial que precise de la búsqueda de autores para desarrollarlo, pero en estos momentos, esa situación no es una constante en nuestra industria. Así que siempre es mejor venderse teniendo entre manos un proyecto concreto que ofrecer.

Conclusión

Es bueno ser cautos y humildes, pero no hay porqué ser tímidos. Lo bueno es lanzarse, preguntar y presentar. En los stands se pueden hacer algunos contactos (que, recordemos, es una de las 4 ces) y puede ser un buen momento para presentarse, pero no tanto para hablar de trabajo en profundidad. Aunque si te dan luz verde, adelante.

Si no has publicado nunca, que te publiquen en una editorial menor ya supondrá un salto en tu carrera. ¡Pero qué caray! No hay porque dejar de intentarlo en una editorial grande. Al fin y al cabo, si tienes un proyecto para convertirlo en un producto, no tiene porque no interesarle a una editorial de renombre.

En noviembre tengo cita en el Salón del Manga de Barcelona; el Heroes Comic de Madrid y el Salón del Manga de Getxo. Va a ser un mes movidito. Y seguro que surgirán más conversaciones con aficionados y aspirantes que esperan llegar a nuevas fronteras. Y como siempre, si las circunstancias lo permiten será un placer intentar atenderlas.

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