¿Se puede vivir del cómic en España?

Si se puede vivir del cómic en España es un debate que siempre está en la calle. O al menos, las calles que frecuentamos dibujantes, editores y demás fauna comiquera en nuestro país.

Es lógico hacerse esa pregunta. Partimos de la base de que en nuestro país, actualmente, aun no existe una industria del cómic como tal. Es ahora, en esta generación, cuando se está creando. Las herramientas están ahí, como señalamos recientemente, y muchos autores lo consiguen, pero todavía no es la norma. Porque es en estos momentos cuando se está creando esa industria que dábamos por perdida.

Por suerte, o mejor dicho, al menos, tenemos un mercado que goza de muchas publicaciones y cada vez más lectores que las consumen. Pero una cosa es “mercado del cómic” (la publicación y venta de historias en viñetas, vengan de donde vengan); y otra cosa es “industria del cómic” (el conjunto de mecanismos que permiten vivir de la creación de cómics y la venta de los mismos dentro de nuestras fronteras).

Así que… ¿se puede vivir de dibujar en España?

Depende de lo que entendamos por “dibujar”.

Y por “en España”.

¿”Dibujar” qué y donde?

Si por “dibujar” nos referimos a la amplia gama de trabajos relacionados con dibujar, la respuesta es si. Ilustraciones por encargo, storyboards, dibujos para catálogos, diseño de personajes, concept art para desarrolladoras de videojuegos… Las posibilidades son muchas, y se amplían si por “en España” nos referimos a “desde” España, enviando los trabajos por mail a empresas más allá de nuestras fronteras.

Vivir del cómic en España exclusivamente, incluso si nos referimos a trabajando para editoriales españolas, es posible. Como no me cansaré de repetir, todavía no hay una industria con una maquinaria que permita dibujar una serie de páginas en un periodo determinado de tiempo y que nos garantice cobrar X por página, y por lo tanto no es la norma habitual. Pero se puede.

Para bien o para mal, y como nuestra industria aun no está totalmente en marcha, podríamos decir que hoy por hoy, vivir del cómic en España depende mucho del caché.

Continuidad y retroalimentación

Por “caché” entendemos el valor que se pueda tener. En este caso como artista.

Cuanto más caché, más se valorará tu trabajo, y eso puede tener dos consecuencias: Que se vendan más ejemplares de tu trabajo y/o que tu trabajo se pague más caro.

Un autor necesita de cierta continuidad para generar caché. La forma habitual de ganárselo es que el trabajo hable por si mismo y aumente el caché según se consigue aumentar el número de seguidores y ventas. E incluso de ofertas de trabajo.

Después están los factores externos.

¿Además de dedicarte al cómic, haces ilustraciones por encargo? Dibujar un cómic requiere de varias semanas o meses. Así que generar fama dibujando a través de otro canal es una muy buena manera de generar esta continuidad de la que hablábamos antes. Y de generar seguidores… y futuros compradores. No quiere decir que todos los seguidores y clientes de ilustraciones por encargo vayan a comprar tus obras, pero es una buena forma, mientras la industria sigue creciendo, de generar dos campos relacionados que se retroalimenten el uno al otro: Cuanto más famosas sean tus ilustraciones, más gente comprará tus obras. Y cuanta más gente compre tus obras, más ilustraciones te pedirán y más caras las podrás cobrar.

Más factores externos: ¿Antes de dictarte al cómic en España venías con una fama generada previamente?  ¿Alguna obra tuya se ha publicado en el extranjero? (“El criterio de mi país es cutre, ¡pero si a esta persona lo han publicado en otro país es que es bueno!”. En España somos muy de esto). ¿Tienes un famoso canal de Youtube? ¿Has salido en televisión?

Es complicado, por no decir imposible, separar dos identidades públicas. Especialmente si ambas trabajan en mundos relacionados entre si en mayor o menor grado. Por lo que los factores externos, nos guste o no, afectarán a tu caché y a las ventas de tu obra. Independientemente de la calidad del mismo.

En conclusión

La industria aun se está preparando para acoger y apoyar a los autores nacionales, y aunque muchos se quedan a medio camino, si es posible vivir del cómic en España. Especialmente si con “en España” hablamos de trabajar para editoriales extranjeras (con una industria ya formada en sus mercados).

En una industria aun creciente como la nuestra, ayuda tener una fama generada previamente de algún medio más mediático que nuestro actual y aun joven mundo del cómic.

Por último, hay muchos autores que viven del cómic no porque tengan un caché generado. Sino por una combinación de ir ganando seguidores gradualmente a través de su trabajo, y también (aunque no necesariamente) de que su trabajo sea exportado y publicado en países con un mercado (y por lo tanto ventas) más grande que el nuestro. Éste último caso, el del autor que vive de generar su obra en España y se exporte a otros países, quizá sea lo más parecido a una industria que tenemos actualmente, y el caso más habitual de quien vive exclusivamente del cómic en España.

Al fin y al cabo, es lógico. En nuestras fronteras empezamos a tener un mercado, pero  todavía se está montando la industria. Así que tiene todo el sentido del mundo que, por ahora, lo más parecido a una industria que tengamos sea vender el material de nuestra industria a otros mercados mientras nuestra cantidad de lectores aun sea insuficiente (pero como ya vimos hace poco, hay motivos para creer que nuestra industria llegará a buen puerto).

Pero eso es quizá tema para otra entrada.

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